Cambiar de plataforma, de hosting o de servidor da respeto, y con razón: una migración mal hecha puede tumbar tu posicionamiento en Google y dejarte sin ventas durante semanas. Por eso mucha gente aguanta en una herramienta que se le ha quedado pequeña.
Nosotros lo hacemos a menudo y sabemos dónde están los riesgos. Mapeamos tus URLs, hacemos redirecciones 301 bien hechas para conservar tu SEO, trasladamos productos, clientes, pedidos y contenido sin perder nada, y lo planificamos para que no dejes de vender durante el cambio. Después, vigilamos la indexación para corregir cualquier detalle.